Niños de casa

Hace mucho tiempo que no escuchaba ese término, ahora que lo vuelvo a escuchar me pregunto:
¿Qué es un niño(a) de casa?
Según el concepto que me dieron a entender un niñ@ de casa es aquella persona hogareña que no le gusta salir mucho, que prefiere las labores del hogar a estar por ahí gastando su tiempo en cosas mundanas, que no va a bares ni discotecas porque no es correcto para una persona así ir a esos sitios de "perdición". Pues yo conozco varias personas así y creo que si es su decisión llevar ese estilo de vida, perfecto, los felicito es muy difícil en la actualidad ver personas que sean así - yo sé que no podría hacerlo - , lo que me confunde y dispara ideas en mi cabeza son l@s niñ@s de casa a la fuerza. ¿A qué me refiero con esto? Es muy diferente hacer las cosas por voluntad propia que por simple represión. Llegar a ese comportamiento porque "en mi casa no me dejan", no tiene los mismos resultados que cuando se debe a que una persona prefiere la intimidad de su hogar. Bajo este concepto, yo podría decir que soy un niño de casa, puesto que aunque sí me gustan las discos y salir a menudo, prefiero estar en casa compartiendo con mi familia o simplemente echado en la cama (bueno, eso es más por vago.. ja ja ja). Al reprimir a una persona hacemos que mantenga deseos contenidos, ilusiones cortadas e inclusive puede derivar en una total aversión hacia la persona que promueve eso, sea este un familiar, persona cercana o la pareja. Un claro ejemplo es el de los colegios con excesivas restricciones, el mío no era excesivo pero sí tenía algunas muy claras como la del cabello corto, nadie podía usar el cabello largo, como consecuencia al salir del colegio todos querían tener el cabello super largo... je je... inclusive yo, aunque en mi caso parecía una mezcla entre la cabellera de medusa y el afro de Jimmy Hendrix... ja ja ja En definitiva, este tipo de restricciones lo que logran es todo lo contrario, hacer que la persona en lugar de guiarse por esas "reglas" quiera hacer todo lo contrario, aunque lo niegue o diga que no lo necesite para crear un efecto placebo, muy en el fondo los deseos no desaparecen. Últimamente ha estado casi sin querer recordandome mucho la imagen del Che Guevara, sus ilusiones, su esperanza, etc... Yo no puedo hablar de teorías de izquierda porque para eso hay que saber mucho y yo no soy una eminencia precisamente, pero lo que sí me atrevo a decir es que a diferencia de los jóvenes de aquella época, ahora nosotros no tenemos por qué pelear, nos da igual lo que venga, no tenemos ideales marcados, hasta los que dicen pelear por algo lo suelen hacer sólo como un hobby... Entonces, porqué no pelear al menos por nosotros mismos, por nuestros ideales, quizá al terminar encontremos que hay muchas más cosas por las que velar. PD: Prefiero ser un niño de la calle que vive, corre, se escapa, se asusta y se equivoca que un niño de casa que vive esperando lo que será dentro de su rutina del día a día.