De alegrías mundiales y falsos patriotas

Un poco tarde pero no he querido quedarme con la espinita en la garganta, es decir, con ganas de expresar lo que ha pasado por mi cabeza a partir de este mundial de fútbol. Muchos lo saben y para quien no lo sepa, no me gusta el fútbol (para los que salen con las bromas típicas para informáticos, NO ni siquiera en juegos de compu), pero no hay que negar que sí me emocionó mucho ver los partidos de la selección ecuatoriana en este mundial, principalmente porque representaba las ilusiones de muchas personas y porque era una oportunidad de mostrar otra cara del país, principalmente en Europa donde ya ha quedado una marca por la cantidad de ecuatorianos que han migrado hacia allí de forma irregular. Algo que me llamó la atención es que milagrosamente luego del primer partido que ganó la selección, todo el mundo de repente se convirtió en un súper patriota, el amarillo, azul y rojo flameaban por todos lados. Personalmente siempre me he considerado un nacionalista, aunque no puedo ser absolutista y decir que lo mejor es lo que tenemos aquí o que somos la octava maravilla del mundo, pero sí creo que tenemos mucho que dar y es más, me interesa que así sea. Lo que motivó este post es que me topé con personas que antes decían que odiaban la ciudad, que les parecía asquerosa, que el país es una mierda, que apenas tuvieran la oportunidad se largarían para dejar atrás este tercermundista lugar y ahora en cambio decían: ¡Qué lindo mi Ecuador! Negros bellos, negritos con suerte, etc... Mientras que lo más seguro es que si ven un negro acá en la calle lo primero que piensan es que es un ladrón :S Por algo sí peleo, la autenticidad, no podemos jugar a ser dos caras, si no te gusta el país en el que naciste, qué pena, asumo que la cigüeña dio la vuelta en algún lugar equivocado o anotó mal la dirección, pero en todo caso, es lo que te tocó y debes aprender a valorarlo. Muchas veces me han tachado de soñador e idealista, puede que sí, pero no por eso voy a dejar de lado las cosas en las que creo o lo que quiero conseguir, yo estoy 100% consciente que los cambios que me gustaría ver en mi ciudad o más aún en mi país, probablemente no los llegue a ver, se necesitan muchos años y un cambio de mentalidad, pero no por eso voy a dejar de luchar o esforzarme para que se cumpla. Prefiero ser parte del pequeño grupo (aunque va creciendo) que se esfuerza por hacer las cosas bien, antes que decir simplemente, para qué si igual este país está jodido. En resumen, no digo que no debamos celebrar cuando alguno de nuestros deportistas alcanza alguna medalla o tiene razón para ser reconocido (arrancando con el Jeff), pero pensemos más allá, en nuestros héroes de todos los días, en los que batallan para sobrevivir y sacar adelante a este país, a los que están por venir que son quienes recibirán el resultado de nuestras acciones (o nuestras cagadas). El día que me muera al menos me gustaría irme con la esperanza o la idea de que dejé un camino abierto para que las cosas sean mejores aquí y en el mundo, aunque sea estrecho y hecho a punta de pequeños pasitos. Actualización: Acabo de recibir un correo de una colega que me comenta sobre una entrevista que le hicieron a un par de jugadores de la selección que salieron de un sector muy pobre de nuestro país, esto sí que es una buena razón para apoyar al fútbol: Equipo lleva felicidad a todo un pueblo ( via Chron - HoustonCronicle.com) Keywords: Ecuador, Fútbol, Selección, Patriota